domingo, 11 de febrero de 2007

Los tejidos son muy expresivos

El divino don del tejido guajiro


Las hamacas, los chinchorros y los bolsos son los que más se venden. Los colores fuertes son los más usados. La mayoría de los hombres lo que tejen son tapices. Algunas mochilas tienen en sus diseños símbolos que representan la división de las familias wayuus.

De generación en generación con estilos, técnicas y valores ancestrales los indígenas practican el tejido como una religión. Colores vistosos muy llamativos, el nombre de Venezuela y paisajes naturales en las piezas tejidas, reflejan el trabajo y dedicación que caracteriza a la etnia wayuu. Lo más vendido son los chinchorros, las hamacas y las mochilas y los turistas son los que más las compran.
El tejido es una labor artesanal que se asocia a las comunidades indígenas de todo el mundo donde se mezcla la religión y la magia. Es un don divino en el cual se inspira cada mujer para realizar hamacas, chinchorros, mantas, bolsos y tapices. El origen del tejido se le atribuye a nuestros ancestros, los cuales inspirados en las confecciones tejidas, como nidos y otros refugios, unió su ingenio el hombre ancestral, para hacer sus ropas.

Colores que más utilizan

Los colores del tricolor y los cítricos son los más usados para tejer. Cualquier pieza desde un llavero hasta una hamaca son hechas, en su mayoría, con los colores de la bandera y llevan grabado el nombre de Venezuela. Los tapices y las mochilas son hechas, algunos, con los mismos tonos, pero sus diseños son más expresivos.
Algunos bolsos tienen en sus diseños símbolos llamados castas o clanes. La mayoría son animales y representan cada familia de la etnia wayuu como los Shoriyu, Jayarillu, Jusuyu, Sapuena, Epiayu, pusaina, Urariyu y Uriyu. Son los nombres en los que se divide la etnia y cada persona pertenecer a un clan.
Para la señora María González, lo más difícil de hacer son las mochilas por el tipo de tejido que es muy tupido. “Para hacer una mochila hay que tener fuerza porque es como hacer un chinchorro, se teje y luego debe presionarse con una paleta de madera para que el tejido quede bien cerradito. Cuando era joven, hacía mochilas de día y de noche chinchorros y utilizaba una lámpara de querosén para ver, porque no había electricidad, pero las deje de hacer porque se me dañó la vista”.
“A los 12 años empecé ha tejer me enseñó mi abuela. Nosotras hacíamos el hilo para poder hacer los chinchorros y las hamacas, lo extraíamos de las matas de algodón, pero después empezamos ha trabajar con los diferentes tipos de hilos que hay. Los chinchorros se hacen con nailon, el hilo se coloca en unos telares de madera o de metal y luego se procede a tejer, ha medida que se va tejiendo se debe ir presionando con una paleta de madera hacia arriba y abajo. Un chinchorro se hace en una semana si se le dedica tiempo, y si solamente se le dedican ratos, puede tardar 15 días haciéndolo”, explicó la señora González.
El precio de los chinchorros depende del tamaño entre más grandes sean, el precio es más alto. Los hay de 120 mil bolívares en adelante. Entre las hamacas y los chinchorros existe una diferencia la cual radica en el tipo de punto. El chinchorro se hace con un tejido abierto, mientras que las hamacas se hace con uno más tupido y queda como una tela, pero los materiales son los mismos.

Ahora se teja más que antes

En la actualidad el tejido ha tenido un desarrollo importante en el mercado y es que los bolsos y las mochilas tejidas se han puesto de moda. Según la señora Elba Gonzáles, “aquí en el mercado San Sebastián, ubicado en la avenida el Milagro, los que más vienen buscando ahorita son los bolsos, nosotras los tejemos, pero no las decoramos. La mayoría las buscan para después adornarlas con lentejuelas. Antes tejíamos para nosotras mismas, hacíamos todo lo que usábamos desde el cintillo, las pulseras hasta nuestras mantas. En la actualidad se teje más porque se vende más. Tenemos nuestro propio mercado para exponer la artesanía y las personas saben donde ubicarnos”.
Tejer no es un trabajo fácil, la señora Gonzáles explicó que hacerlo daña las manos y la vista y por eso es que las hamacas, los chinchorros y los bolsos, que son las piezas que tiene más trabajo, tienen un precio alto en el mercado. Una hamaca puede costar hasta un millón y medio de bolívares. Mientras que Yenny González dice que no teje porque no tiene tiempo y porque se le dañan las manos. “El otro día me puse hacer una mochila y duré tres meses haciéndola”, agrego González.

Hombres y mujeres tejen

Pero no únicamente las mujeres se dedican ha tejer los hombres también, el señor Martín Gonzáles tiene 30 años tejiendo tapices. “A mí nadie me enseñó, yo considero que tengo un don, cuando observó a alguna persona haciendo cualquier trabajo aprendo rápido. Tejo tapices por encargo y cualquier tipo de tela sirve de soporte, no se necesita materiales especiales”, dijo.
Mientras, que el señor Duillo Gonzáles, teje y dicta cursos de tapices en su negocio, en el mercado wayuu San Sebastián. “A mí me gusta tejer, pero no tengo tiempo para hacerlo porque atiendo el negocio, hago tapices en el poco tiempo que tengo libre y los cursos los dictó los sábados en la mañana. Es fácil hacer tapices sólo se necesita una lona para el soporte, lana y una aguja que tiene forma de trompo, lo primero que se hace es el dibujo, luego se repasa con la lana y por último se rellena”. En el diseño de tapices se observan paisajes naturales, las casas tradicionales del saladillo y el puente sobre el Lago de Maracaibo y todos llevan el nombre de Venezuela o Maracaibo como una manera de identificar la artesanía.
Pero a pesar de que el tejido es una tradición que mantienen las etnias y va de generación en generación, en los últimos tiempos las wayuu jóvenes ya no quieren tejer. “Las jóvenes no les gusta tejer ni llevar mantas sino que usan cualquier tipo de ropa. Prefieren dedicarse a trabajadoras domésticas y algunas se han dedicado a estudiar, no es que yo esté en contra de la preparación intelectual, pero la tradición de tejer se ha perdido bastante”, explicó la señora Elba Gonzáles”.

Materiales utilizados para hacer chinchorros y hamacas
Telares de madera o metal.
Paletas de madera.
Hilo de nailon, poliéster, cono y jipían.

Tipos de chinchorros
Queñas: tejido vertical y horizontal
El coriano
Doble cara: uso reversible
Chinchorro de nailon